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No hay otro juicio que en mi opinión se merezca esa película. Me duele escribir los argumentos de mi descalificación porque me parecen tan diáfanos que preferiría obviarlos. Pero como esto es una columna, pues habrá que hacerlo.
Primero que todo: no piense usted que yo soy un crítico de cine con un paladar exquisito y un amplio conocimiento del tema, porque ni soy crítico ni sé mucho de cine; siempre voy a hacer una apología al entretenimiento ligero y sin grandes pretensiones que nos ofrecen películas del corte de TMNT. Pero una cosa es ser ligero y otra cosa es ser ridículo. Y sí, esta película hace el oso.
Para dar un ejemplo de lo estúpido que puede llegar a ser el guion de TMNT voy a recordar, como gran admirador que soy de las tortugas ninja, los génesis del maestro Splinter. Splinter, la rata mentora de las tortugas, ha tenido dos historias de origen: en la primera (usada en el cómic, las películas noventeras y la animación de 2003) él era una rata mascota del Samurai Hamato Yoshi, que aprende artes marciales imitando a su maestro. Así, cuando es expuesto al mutágeno (el compuesto químico que hace que los animales se vuelvan antropomorfos y parlanchines) se vuelve una rata gigante maestra del ninjitsu; en la segunda (usada en la animación original y en el seriado actual de Nickelodeon) él es el mismo Hamato Yoshi, un Samurai al que le cae mutágeno y queda convertido en un hombre rata. Como verán, ninguna de las dos historias es digna de un Nobel de literatura, pero (sobretodo la segunda) cumplen la labor de explicar por qué una rata gigante sabe ninjitsu, habla como japonés y se comporta como se comporta (con todo el rollo del honor y esas cosas de samuráis).
En esta película, se vuelve a escribir la historia del origen de Splinter. Él es una rata de laboratorio a la que le cae mutágeno, después se encuentra un libro de ninjitsu y de ahí aprende a pelear. ¿Es el maestro de las salvadoras de la humanidad porque se encontró un libro tirado? ¿A qué horas aprendió a leer? Esta tercera historia es el botón de muestra que explica en qué se diferencia está adaptación de las anteriores: gratuidad. ¿Qué les pasó a los guionistas para cambiar la historia de Splinter y hacerla más inverosímil de lo que ya era?
En realidad tengo montones de quejas de la producción de la película, por ejemplo del diseño de los personajes: las tortugas miden dos metros y medio y son a prueba de balas, eso hace que el hecho de que sean ninjas sea un poco irrelevante si sus rivales son seres humanos comunes y corrientes. Salvo en las secuencias de combate con Shredder, no se ve mucho ninjitsu, y es que no es necesario.
Tengo quejas de la música: no es que sea mala, es que no la callan, siempre está sonando, salvo en las escenas de comedia.
La fotografía es igual que en todas las películas producidas por Michael Bay: uno pensaría que el tipo sólo contrata camarógrafos con Parkinson o Tourette, si no supiera que el 90% de sus películas son hechas en la pantalla de un computador y no con una cámara. Lo cual es chistoso, porque él hace que los animadores y artistas simulen camarógrafos con Parkinson.
Tengo muchas quejas en muchos campos, pero el guion brilla por su opacidad. Es de los guiones más insulsos y faltos de imaginación. No entiendo por qué el desarrollo dramático de las tortugas es tan pobre siendo tan fácil construir situaciones entre las cuatro personalidades estereotípicas: Leonardo, el sensato; Rafael, el insensato; Donatello, el genio; Miguel Ángel, el tonto. En lugar de explotar por la vía fácil las situaciones posibles entre el choque de personalidades, el guion divaga usando como protagonista a una muy débil Abril. Shredder no tiene personalidad, es un matón sin cerebro, siendo el líder de los villanos.

En fin, qué película tan mala. No la recomiendo ni de mal ejemplo.

 

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