Si decido quedarme

Nombre Original: If I Stay

País: Estados Unidos

Director: R.J. Cutler

Duración: 106 minutos

Estreno en Colombia: Septiembre de 2014

Si decido quedarme es una historia Adolescente. Con mayúscula y punto final. Ambientada en Portland, Oregon, relata en retrospectiva la gran encrucijada de Mia (Chloë Grace Moretz): ¿El amor o la academia? Quedarse con su novio en Portland, o mudarse a Nueva York con el fin de entrar a la prestigiosa academia musical Julliard (Sí, la misma de la película August Rush). Este sentimental drama lo trae todo: Familia, colegio, violonchelo, banda de garaje, romance, accidentes, calamidades y sexo con analogías musicales. Algo tan ecléctico sólo podía ser adolescente.

La película es entradora desde el principio, tiene una dirección de arte acertada, buenas locaciones, lindos edificios, fotografía concienzuda (especialmente en las escenas en que se muestra la ciudad) y unos sutiles guiños a lo alternativo: colores pasteles, bicicletas, casas californianas, saquitos de moderna, luces navideñas durante todo el año y hasta un rockstar tierno, “suavecito”, con cejas gruesas y rizos simpáticos.

Me negué a ver el tráiler antes de ver la película, así que no tenía idea de lo que iba a pasar; cuando me estaba preparando para un clásico y tórrido romance gringo, Mia y su familia, a bordo de un automóvil algo vintage, chocan contra otro en una vía a las afueras de Portland. Lo que sigue es confuso, porque mientras se ve a Mia en el suelo, inconsciente y siendo atendida por los paramédicos, se ve a una segunda Mia, como espectadora de la fatídica escena. En principio uno pensaría que esa segunda Mia es su alma, pero yo concluí que era su consciencia materializada. A lo largo de la película, se presentan flashbacks de la infancia de Mia: era hija del baterista de una banda local y una groupie; se autodenominan “rockeros” todo el tiempo, para mí eran más bien hippies. Con el paso de los años, este par de excéntricos descubren el tremendo talento musical de su hija; venden la batería, abandonan el rock n’ roll, se dedican exclusivamente a la paternidad y le compran un violonchelo.

La consciencia de Mia recuerda su pasado más cercano, el ser adolescente, fanática de la música clásica y prodigiosa chelista; ante todo recuerda el romance con Adam (Jamie Blackley), un cantante y guitarrista que, junto a su banda, consigue un contrato discográfico. Precisamente, las giras y la ocupada vida del rockstar, lo que para Mia siempre fue un mundo sórdido, es lo que debilita la relación. A esta bomba de tiempo se le añadió lo de Julliard, pues implicaría que Mia se fuera al otro lado del país para siempre. Mia presenta la audición para ingresar a la academia, y estando a la expectativa de los resultados, ella y Adam se dan cuenta de que sus planes ya no coinciden y que sus vidas están tomando rumbos divergentes. En medio de la tusa y la indecisión sucede el accidente; así, la historia se ubica por fin en el momento en que se desarrolla la película. Mia sigue en cuidados intensivos, llega la respuesta de Julliard, y su encrucijada trasciende de las opciones “Amor o Academia”, porque es ella quien decide si se queda con los vivos o si se va para siempre.

Los dramas adolescentes nos enganchan, nos sentimos identificados con toda la parafernalia del coqueteo y el amor. Al final me di cuenta de que la película no era sólo drama y amor de jóvenes; es un manifiesto del miedo propio de la edad, miedo a asumir responsabilidades y a tomar decisiones. Mia dice en algún momento algo como “Es increíble cómo la vida es una cosa y de repente se convierte en otra diferente” y es que ese es el conflicto que tenemos con nosotros mismos cuando la adultez se ve cercana.

Por qué Sí If I Stay: ¡Porque están enamorados! Quieren conmoverse y hasta llorar un rato. Es de esas películas que pueden ver si el plan es una cita. Además el público objetivo está en la edad en que se comienzan a tomar “esas” primeras decisiones vitales. Sin embargo si usted es más grande no se sienta cohibido de verla, porque está impregnada de sentimientos propios de cualquier humano que a todos puede gustar.

Por qué no If I Stay: La historia es bien cursi. Si le empalaga este tipo de romance, ni salga de su casa. Pero no espere un idilio amoroso de película rosada tradicional. Y si usted se fija un montón en las actuaciones, la situación le parecerá un poco forzada.

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