Que viva la musica Carlos Moreno Andres Caicedo Nelson Camayo Paulina Davila

Director: Carlos Moreno
Duración: 101 min.
Estreno en Colombia: Octubre de 2015

L
a historia es la de ‘la mona’ María del Carmen, una niña rica caleña que está “dotada de espíritu para la rumba y nada más”, y que por una curiosidad insaciable abandona su vida de comodidad y se encuentra y desencuentra con otras personas que también están perdidas en el desenfreno y la noche. María del Carmen brinca de un grupo decadente a otro, de un prospecto amoroso a otro (desde Ricardito el miserable hasta Bárbaro), de un género musical al otro (del rock a la salsa), y en ningún lado nada la satisface. Nada le da la talla a su experticia.

Fue solo que anunciaran el proyecto y empezaron las murmuraciones: que quién iba a lograr poner semejante libro en el cine, que Andrés Caicedo solo hay uno. Después se publicó que el casting se iba a hacer a través de Youtube y llegaron más quejas: que qué cosa tan fea y tan mal actuada va a salir de aquí. Salió el tráiler y el asunto no mejoró: que qué falta de respeto, que así no dan ganas de ir al cine.

Que viva la música, la película, tenía la polémica asegurada
 Que viva la música, la película inspirada en el famosísimo libro de Andrés Caicedo con el mismo nombre —inspirada, porque se cuidan mucho de decir que es una adaptación— recibió baldados de especulaciones antes de salir y ahora se estrena para dar la cara al público colombiano. La polémica estaba asegurada porque el libro ha sido parte de la biblioteca juvenil de varias generaciones, porque es una obra de culto dentro de la literatura colombiana, porque es una especie de manifiesto de una idiosincrasia caleña, que se puede extender a toda Colombia, y por su autor, que hizo muchas cosas y se mató muy joven, y se ha convertido en un ídolo y en un mito.

El cine y la literatura no son lo mismo y no permiten las mismas cosas. El ritmo, el tiempo y la imaginación andan diferente, así que no vale la pena verificar, con lista en mano, qué tan fielmente se puso lo que escribió Caicedo en la pantalla. Necesariamente se pierde, y puede que se ganen cosas. Los de QVLM, la película, se tomaron libertades que en ocasiones fueron aciertos y que en otras no tanto, pero en general sus decisiones estuvieron enfocadas en hacer una película y no en copiar un libro, que para eso ya está libro.

Por eso, por ejemplo, el tiempo en el que sucede la película es una combinación entre los años setenta y el presente: la ropa, los objetos, los escenarios, no son completamente ni de un momento ni del otro, lo que le da una actualidad refrescante a la película. A pesar de que para la hermana de Caicedo, que le dio muy duro a la película, eso es un error, en realidad es una decisión calculada que trae los hechos al presente, y hace referencia al pasado, y nos transmite una saludable simpatía. Igual sucede con las canciones: en la película hay salsa clásica pero también salsa choke y otras formas recientes de fusión musical que no existían en los setentas. No son las que Caicedo se tomó el trabajo de poner en una lista discográfica al final de su libro, pero qué importa si también traen el espíritu rumbero y demuestran que las cosas no se quedan en ídolos sino que la cultura se sigue transformando y reinterpretando. Decir que la música de antes era mejor que la de ahora es adoptar esa postura de viejito sobre la que el libro y la película nos advierten. Entonces, para los puristas, como dice la canción de salsa choke: la envidia es mejor despertarla que sentirla.

Por supuesto, y como sucede con cualquier adaptación, también están las cosas que se pierden. Algo que no es tan evidente en la película pero que es una de las cosas más importantes del libro son las luchas de María del Carmen con su identidad; especialmente su ignorancia y admiración frente a lo extranjero, más que todo el rock, hasta que, por incomodidad y aburrimiento, se da cuenta de que no vale la pena seguir modelos importados, que no son la solución, y termina cambiando de chip hacia la salsa, algo que le sale más natural y que tiene una complejidad y una agudeza inesperada para ella, unos códigos secretos salseros de raíces africanas. En el libro eso es una bomba, es el giro más poderoso, en la película no tanto, porque ahí el personaje de María del Carmen no tiene tanta duda ni incomodidad frente a su vida, más bien actúa con mucha resolución, y parece que su única angustia fuera posar y verse bella, que bonita sí es. Eso es una pérdida grande porque una de las cosas más valiosas del libro es la autorreflexión de la protagonista, las ideas sueltas e imprudentes que le van saliendo en su camino a la ruina rumbera, su destrucción voluntaria, decadente pero llena de experiencias. Habría sido chévere captar eso en el cine, pero reemplazaron la ingenuidad curiosa de la protagonista por la actuación como de pasarela, medio falta de emoción. Aun así, para contrarrestar, en la película se logra un efecto como de ensimismamiento de la protagonista con los planos cerradísimos de la cámara y un efecto de claustrofobia que produce la música que no para, que a veces desespera. O sea, se transfiere el efecto que Caicedo logró con palabras a estrategias cinematográficas, visuales y sonoras. El asunto sería ver si fue suficiente.

Hicieron falta diálogos más inteligentes y concisos, pensados para cine
De hecho, es una embarrada cuando la protagonista hace narraciones en la película, porque son transcripciones literales del libro que quedan como parchudas, son cosas que leídas en la mente suenan muy bonito pero que entonadas suenan terrible: forzadas, grandilocuentes, poco naturales. En ese sentido hicieron falta diálogos más inteligentes y concisos, pensados para cine, que comprimieran lo que se desenvuelve con más tranquilidad en varias páginas. Tal vez por miedo, los de la película dejaron esas citas para demostrar que sí tenía que ver con el libro, pero no era necesario. El propio Caicedo decía que un libro puede ser reemplazado por canciones; la película debió reemplazar todo el libro a su propio lenguaje.

Que viva la música

7

Calificación

7.0/10

Por qué Sí

  • Porque es una interpretación fresca y actual del libro, que propone sus propias ideas y que toma riesgos frente a la versión original. Porque tiene polémica y levanta quejas y cada uno puede tomar posición. Porque tiene buena música.

Por qué No

  • Porque deja pasar la oportunidad de contar a través del cine cosas valiosas que se encuentran en el libro. Porque le falta autorreflexión a la protagonista. Por la narración en off que es excesiva y melcochuda.

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