Afiche PRESOS crv

Título original: Presos
Director: Esteban Ramírez
Año: 2015
Duración: 100 minutos
Estreno en Colombia: Marzo de 2016

P
resos cuenta la historia de Victoria (Natalia Arias), una joven costarricense que vive con su familia de clase media en un barrio popular de una ciudad cuyo nombre nunca se menciona (seguramente, San José). Para el momento en que la conocemos, la protagonista no ha logrado terminar el colegio y sus relaciones familiares no son muy buenas. Su hermana es insoportable, su madre es un personaje medianamente importante en su vida y su padre es un tipo tímido por el que no puede sentir amor y con quien las cosas son más bien frías y tensas. Victoria busca trabajo sin éxito, y no haber terminado la escuela le pasa factura en cada entrevista. En lo amoroso las cosas tampoco marchan muy bien, se encuentra en una relación de cinco años con un “tico” (un costarricense) medio machista cuya personalidad oscila entre gomelo y traqueto y eso hace que ella se incomode y se aburra. Casi todos los personajes que conocemos de la vida de Victoria hacen que se sienta desencajada. Le pesa su círculo interpersonal y busca en el mundo una chispa que le permita liberarse de un molde social en el que no se siente independiente y que parece pisarle los talones. La primera impresión que nos llevamos de la protagonista es que se encuentra al borde de una transformación. Victoria es una joven de 19 años con ansias de crearse una vida propia e intenta inventar espacios para sentirse menos presa en su situación.

Lastimosamente, la película promete más de lo que cumple.

Por los azares del destino Victoria llega a una empresa de seguridad donde se hace obstinadamente a un puesto como secretaria, y allí es donde comienza la verdadera trama de la película. Jhon Jairo, su jefe, un colombiano (Interpretado por Alejandro Aguilar) que parece sentirse atraído por el carisma de la protagonista, la contrata y le encarga una tarea que la lleva a conocer a Jason, un preso con quien Jhon es gran amigo. La comunicación entre Victoria y Jason se intensifica, y esto hace que los dos protagonistas se vean envueltos en una compleja relación que le ayuda a Victoria a liberarse de su pesada vida amorosa y a olvidarse de su burbuja social pero que también la hace presa de otras realidades no menos complicadas. El drama que se desarrolla en Presos explora esta tropezada relación para contar las complejidades que pueden surgir entre las personas detenidas y las personas que las acompañan desde la libertad.

Lastimosamente, la película promete más de lo que cumple. No es que sea terrible. No (solo un poquito). Pero como historia se torna aburrida e intenta transmitir muchos mensajes inconexos. Su problema es que a pesar de proponer unas luchas profundas (de Victoria con su propia vida y de Jason con su familia, con otros presos y con la protagonista misma) no logra conectar la complejidad psicológica de los personajes con la trama. Muchos de los recursos narrativos no fluyen muy bien y se usan constantemente algunos diálogos trillados que se van acumulando, uno sobre otro, para contar una historia que habiendo podido ser interesante se torna plana. Además, Presos tiene personajes secundarios que son demasiado secundarios, y crea cabos sueltos que se resuelven parcialmente al margen de la trama central, sin darle fuerza a ninguno de los argumentos importantes (cuando la vea piense en la historia de Victoria y su padre, o la atracción que siente Jhon Jairo por ella). Como película de prisión, o mejor dicho, como película que trata a la prisión por fuera de la prisión, Presos tiene fallas narrativas profundas. No conecta, no propone y, a pesar de tener unas imágenes potentes sobre la realidad carcelaria tampoco logra concretar su crítica social sobre la prisión. Uno queda con un sabor confuso frente a qué quiere transmitir el director, o si quiere centrarse en un problema carcelario o en una historia de amor.

Irónicamente, y eso también hay que decirlo, es allí mismo donde radica su mayor fortaleza. Para la realización de Presos el director Esteban Ramírez se instaló en una cárcel activa (la cárcel La Reforma, en San Rafael de la Alajuela) y muchos de los actores que vemos son internos. El resultado es un escenario muy natural que propone imágenes potentes e interesantes sobre la vida detrás de los muros, y que además se permite tocar temas tan reales y complicados de la vida en prisión como la importancia de las visitas, el tráfico ilegal y problemáticas tan serias como la sobrepoblación carcelaria. Si Presos no logra conectarnos con la historia de amor de Victoria, que es bien poco creativa, sí nos deja aprender un poco más sobre la prisión latinoamericana, sobre las actividades de los internos, los espacios donde disfrutan sus días de encierro y los momentos que son importantes para ellos. Su faceta documental es interesante.

Presos trata los poros que se forman en los muros de las instituciones penales. A través del drama que vive Victoria, la película explora la línea continua que se crea entre los que están libres y los que están detenidos. El argumento de fondo es que la libertad y el cautiverio no son condiciones que únicamente se definan por el espacio físico de la cárcel. Bien lejos de esto, el filme deja ver la manera en que la vida en prisión llega a rincones que no alcanzan a cubrir los alambres de púas o las linternas vigilantes de las garitas custodiadas. El título de la película lleva implícito este mensaje: una condena siempre se escribe en plural. Jason está en la cárcel pero las vicisitudes de su internamiento se extienden hasta bien afuera de las cercas.

Presos

Presos
4.5

Calificación

5/10

    Por qué Sí

    • - Porque tiene una buena banda sonora. La película está repleta de canciones del swing criollo de Costa Rica, y esto hace que desde el comienzo el rascar de la guacharaca, el sonido electrónico de los teclados y el campanear de la clave sean herramientas puestas en escena para reforzar los momentos de libertad, y eso es bonito. Además, porque la cárcel necesita ser conocida y sus problemas tratados, y Presos se acerca a este tema.

    Por qué No

    • - Porque las cosas que hacen interesante la historia son desaprovechadas y los diálogos, malísimos. Además porque al ser un película inspirada en un documental de los 70s (también sobre la cárcel, que fue dirigido por el padre del director Esteban Ramírez) se le nota mucho que no logró definirse entre contar una historia de amores y desamores, y ser un homenaje a un testimonio pasado sobre la compleja realidad de las prisiones.

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