Snoopy & Charlie Brown: Peanuts La Película

Título original: The Peanuts Movie
Director: Steve Martino
Duración: 93 mins.
Estreno en Colombia: diciembre de 2015

[RESEÑA CRÍTICA SIN SPOILERS] La clásica historia de Peanuts, Snoopy y Charlie Brown no puede equivocarse con una fórmula que tiene los ingredientes adecuados: un perro simpático, aviones, dilemas juveniles, escritura y una historia de amor irrealizable.
D
ice la leyenda que Charles Schulz, el creador de Peanuts, solía quedarse viendo a una hermosa pelirroja que trabajaba en el departamento de contabilidad de la escuela por correspondencia donde él era profesor. Era 1950. Schulz cortejó a la pelirroja durante meses, y un día le pidió matrimonio en su escritorio. Tras unos días la pelirroja le respondió con una negativa: había escogido a otro hombre para casarse. Once años después Charlie Brown, el protagonista de Peanuts, ve por primera vez en uno de los cómics a la Pequeña niña pelirroja. Durante casi medio siglo el personaje de la niña es recurrente en los cómics, pero nunca lo vemos aparecer; apenas podemos percibirlo a través de la angustia que refleja Charlie Brown por no poder hablarle. Es una de las grandes historias de amor del Siglo XX, y es la historia de un amor irrealizable.

Pues bien, la película de Charlie Brown trae aquella historia a la pantalla grande, quince años después de que Schulz dejara de dibujar las tiras de Peanuts. Charlie Brown es como siempre un niño impopular al que nada le sale bien, pero en medio de su desasosiego existencial, de la convivencia con sus amigos y con su perro Snoopy, encuentra una forma zen de resignación y de algo así como optimismo. Un día llega al barrio la Pequeña niña pelirroja, y Charlie Brown está decidido a hablarle. Para ello pasa por pequeñas tragedias a lo largo de la película, muy fieles a las de los cómics originales, a la vez que Snoopy, su perro, escribe y protagoniza la historia imaginaria de un aviador que combate al Barón Rojo en las batallas aéreas de la Primera guerra mundial.

Para quienes crecimos leyendo las tiras de Peanuts en el periódico hay en esta película un dejo de alegría nostálgica, combinado con un temor: que lo que fue siempre la mayor virtud de los dibujos de Schulz: la estética de la imposibilidad, se transformara en la película en la cursilería blandengue de quienes hoy por hoy toman a los niños que ven películas por imbéciles empalagosos. Digamos que el temor al mismo tiempo sí se cumple y no.

Pero dejando de lado a los quisquillosos fans de los dibujos originales, la película de Steve Martino le pega con precisión en el gusto a un amplio rango de públicos, empezando por la animación, que es muy impresionante entre una digitalización moderna y una serie de guiños a los dibujos clásicos del cómic y a los de las adaptaciones televisivas. Los chistes son buenos, y entre las desventuras de Charlie Brown y las pilatunas de Snoopy hacen reír fácilmente a los grandes y a los pequeños con inteligencia y sencillez. La trama y los personajes son ante todo acertados; digamos que no pueden equivocarse con una fórmula que tiene los ingredientes adecuados: un perro simpático, aviones, dilemas juveniles, escritura y metascritura (Snoopy escribiendo su historia, que está sujeta a edición y crítica) y una historia de amor. La historia de amor es el centro líquido de la película, porque se estructura de una manera tan empática que resulta muy difícil no ponerse en los zapatos del niño que ve a la niña entre visillos y se pregunta si algún día será capaz de hablarle; que la ve a través del salón y se pregunta si será capaz de sacarla a bailar; y que por encima de todas las tácticas de conquista trata de ganarse su corazón con un ensayo literario sobre un libro de León Tolstoy.

La película emociona y entretiene, y por buenos momentos conmueve, y se siente sólida y recomendable aunque el final sea tan flojo.

 

Peanuts La Película sabe hacerse sentir actual al tiempo que conserva la esencia que la mantuvo vigente por cincuenta años. Allí están el niño y su soledad, al tiempo que el niño y su esperanza, aderezados con la presencia de los amigos inagotables y del perro gracioso e intelectual. Mientras uno ve la película, quiere desesperadamente que Charlie Brown no consiga a la chica, porque así debe ser, pero se enternece tanto con su empeño que muy hacia adentro no le molestaría que la consiguiera. La película emociona y entretiene, y por buenos momentos conmueve, y se siente sólida y recomendable aunque el final sea tan flojo.

Vaya uno a saber qué habría pensado Schulz de la adaptación que hicieron de la historia de su niña pelirroja. A lo mejor habría querido continuar guardándola celosamente de las miradas del público; o a lo mejor se habría sentido aliviado de que por fin viera la luz.

Snoopy & Charlie Brown: Peanuts La Película

8

Calificación

8.0/10

Por qué Sí

  • Porque está hecha con cuidado, con dedicación y con mucha reverencia a la obra de uno de los mejores caricaturistas del siglo pasado. Porque esa reverencia se traduce ante todo en una buena animación y en una buena historia.

Por qué No

  • Porque cae por momentos en lo empalagoso que Schulz había tenido mucho cuidado de no ser. Por el final, una amarga cereza del pastel para una película por lo demás bastante buena.

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