Nairo Quintana Revista El Parcero

Los ciclistas colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán están en la lucha por la victoria en el Giro d’Italia de este año. Como en El Parcero somos completamente ignorantes en cuanto a ciclismo pero nos encantan las bicicletas, Giorgio Londoño e Isabel Tovar estuvieron charlando y comiendo almojábana con un experto. Les presentamos una entrevista con Nairo Quintana, hecha en exclusiva por el equipo de El Parcero a finales de 2013.

Nairo Quintana: Bueno, pero yo tengo una pregunta ¿por qué la llamaron El Parcero?

El Parcero: Bueno, se volvió al revés la entrevista (risas). Un parcero es alguien con quien uno se vincula fácilmente. Con El Parcero se puede hablar en confianza sin lo engorroso de un lenguaje pesado. Todo en términos de amistad y cercanía. Es como escribir y leer entre amigos.

EP: Pero bueno, parcero, ahora sí hablemos de usted.

NQ: Pues yo soy Nairo Quintana. Nací en la ciudad de Tunja, en el hospital San Rafael; mi madre me dio a luz allí. Luego, desde mi primer día de nacido me llevaron al lugar donde crecí, una vereda de Cómbita que se llama San Rafael, y ahí viví hasta los veinte años. En esos veinte años estuve yendo a la escuela, la de la vereda. Estudié en Arcabuco todo mi bachillerato y he terminado en 2008, cuando ya montaba bicicleta. Después me llamaron para ser integrante de un equipo importante del departamento, y he firmado con ellos para finalmente poder ir a competencias europeas.

EP: ¿Cómo comenzó usted en el mundo del ciclismo?

NQ: He conseguido algún dinero en el colegio jugando “tazos”, cartas y eso, y mi padre me ha regalado otro para comprar una bicicleta. La hemos comprado, y así he comenzado a ir y volver al colegio. Luego ya me he dado cuenta de que tenía condiciones, le he comentado a mi padre y luego me han comprado una bicicleta para comenzar a ir a las carreras.

EP: ¿Y cómo era esa bici?

NQ: En ese momento para mí era muy bonita, era lo máximo…

EP ¿Era todo terreno?

NQ: No, era para ir a las carreras, pero en comparación con las que tenían las personas con quienes competía yo, pues no era de ese nivel; era muy sencilla, pero con ella me comencé a defender.

EP: ¿Todavía la conserva?

NQ: Sí

EP: ¿La usa?

NQ: Pues… funciona, funciona bien.

EP: ¿Recuerda cuándo aprendió a montar bicicleta?

NQ: Por ahí algunos vecinos tenían bicicletas, pero no había aprendido muy bien hasta que compré la primera bicicleta. Yo aprendí a montar a los quince años. A los dieciséis ya estaba en las carreras. A los dieciocho ya ganaba carreras y a los diecinueve ya corría en un equipo profesional.

EP: Y cómo fue el entrenamiento, ¿tuvo entrenador desde siempre? Porque fue un proceso rapidísimo.

NQ: Sí, lo fue. Pero no, yo entrenaba solo. Yo iba al colegio en mi bicicleta. Con solo ir al colegio y regresar, que eran dieciséis kilómetros, ya era un entrenamiento suficiente para la edad que tenía. Ya entonces vinieron los fines de semana de carreras y luego, a pesar de que mi bicicleta era la más sencillita, yo la lavaba bien, le brillaba los rines para que me sintiera a  gusto. Yo me sentía a gusto con ella aunque había bicicletas mejores, pero yo con esa bicicleta podía ganar carreras.

EP: ¿Y en la adolescencia? ¿cómo era el trato con sus amigos?, sobre todo porque ésa es la etapa donde uno comienza a volverse indisciplinado.

NQ: Desde muy pequeños nos enseñaron a trabajar, y pienso que mentalmente me desarrollé más rápido que un niño normal. Entonces yo tenía diecisiete años pero pensaba como uno de veinte. Sabía qué era lo bueno y qué era lo malo. Y de por sí yo no era fanático de las fiestas. Iba a una fiesta de vez en cuando, con algunos amigos que me agradaran, pero nunca me mataba por ir a una fiesta.

EP: ¿Cómo fue comenzar a entrenar, comenzar a entrar en lo profesional?

NQ: Bastante difícil, porque uno está de ceros, como una persona normal, y ya comienza a aprender otra rutina. Era al comienzo difícil decirle a los amigos “¡chao, que me tengo que ir a entrenar!” pero luego eso era lo que le gustaba a uno. Prefería uno su bicicleta que a sus amigos, yo ya decía que era mi fiel amiga, y después se ha convertido en mi novia. Ahora es una parte fundamental de mi vida.

EP: ¿Cuál fue su primera aventura con la cicla? ¿cuál es su primer recuerdo aventurero como ciclista?

NQ: Comenzando a ir a las carreras era muy difícil ir tan rápido como iban los otros. Recuerdo algún día en una carrera que me he pinchado como cinco veces y como tampoco iba a al nivel del resto, en ese momento pensé que me había equivocado al elegir al ciclismo como profesión.

EP: Pero se logró levantar en esa carrera después de esa cantidad de pinchazos.

NQ: Sí, pues el objetivo era terminar porque estaba mi papá. Me daba bastante vergüenza porque él iba a acompañarnos y pues que él estuviese y no terminar…

EP: En ese mismo sentido, ¿cuál cree usted que ha sido su mejor experiencia durante su carrera ciclística?

NQ: Mi mejor experiencia fue el primer año que fui a Europa, con el equipo Boyacá es para vivirla. Nos llevaron a las carreras con corredores de talla mundial, gente que había ganado la vuelta a España, y que ahora mismo son compañeros míos. Ésa fue una experiencia inolvidable porque todo ciclista sueña con ir a Europa y conocer gente del otro continente.

EP: Bueno, ya que entramos en ese tema ¿cómo fue el Tour de Francia? ¿cómo fue esa experiencia?

NQ: Pues yo al comienzo iba con bastantes nervios, no con miedo pero sí con bastantes nervios, porque es una carrera muy rápida y muy peligrosa diferente a todas las carreras del mundo. Es una carrera especial.

EP: ¿Especial por qué?

NQ: Uno, por la dureza del recorrido. Dos, la dureza en cuanto a corredores porque van los mejores del mundo. Eran los cien años del tour, y era mi primer tour. Pero bueno, al final el equipo me ayudó para poderme traer todo lo que se consiguió.

EP: Hablando de equipos, ¿cómo está conformada una escuadra ciclística? ¿qué roles hay?

NQ: Bueno pues un manager general, que elige a los corredores que van a ir a cada tipo de carrera según el perfil y el recorrido. Por ejemplo pueden ir ocho, pero en el equipo somos veinticinco. También hay secretarias, masajistas, terapeutas, mecánicos, directores, auxiliares…

EP: Los masajes se necesitan porque el cuerpo está encalambrado o para qué.

NQ: No, el cuerpo produce el ácido láctico, eso se acumula en las piernas y ellos lo que hacen es drenarlo.

EP: Pero en las competencias de ruta uno ve por ejemplo que nombran a algunos escuderos, o que en general los equipos juegan con esos roles…

NQ: Sí, entonces los masajistas nos arreglan las piernas, los mecánicos las bicicletas y luego ahí sí entramos a la estrategia de carrera. Ésa ya la entra a hacer el director técnico, y para eso hay que jugar con el viento, con el recorrido, el perfil de la ruta, las llegadas, las curvas, las rotondas, todo. Allí se decide quién va a ganar, se decide quién va a ser el líder de la carrera dentro del equipo, y a él hay que ayudarle. Todo tiene que estar muy coordinado, todo allí va girando como un reloj.

EP: Hace un tiempo escuchábamos que Rigoberto Urán, hablando de su actuación en la vuelta a España, dijo que el ciclismo no es matemática ¿a qué cree usted que se refería él con eso?

NQ: La gente dice que si hoy ganó esta carrera mañana puede ganar todas las carreras que quiera, y eso no es así. Hay días en que tienes cansancio o hay algún día que te puedes intoxicar, o que te puedes pinchar, o te puede dar mucho sol y no aguantaste. Hay muchos factores que inciden en que puedas ganar o no ganar, entonces no son matemáticas.

EP: ¿Lleva algo con usted siempre?

NQ: Sí, llevo una laminita de cristo, y también llevo una cadenita de oro de La Milagrosa que siempre me acompaña en los entrenamientos y en las carreras. Ésa me la regaló Mauricio Soler después de su accidente, me dijo que quería que la llevara para que me protegiera siempre.

EP: Con todo esto que venimos hablando sobre la dificultad de los logros y lo complicado de las carreras, ¿qué es para usted el dolor? ¿cómo lo podría explicar?

NQ: El dolor es inexplicable; hay que sentirlo. Hay que hacerle sentir mucho dolor a las piernas para que luego cuando le duelan a uno sea normal. Y cuando es mucho dolor y las fuerzas son parecidas entre los competidores, el que supera mejor el dolor es el que mejores posibilidades tiene de ganar.

EP: ¿Qué cualidades debe tener un buen ciclista?

NQ: Debe ser bastante fuerte, como decimos aquí, con mucho coraje. Y por otra parte, ser disciplinado, muy consciente de lo que está haciendo, consciente de sus capacidades.

EP: ¿Qué diferencia tiene un ciclista criado en territorio colombiano con uno de Europa?

NQ: Aquí en Colombia los deportistas de por sí somos los de baja o media sociedad. Muy pocos han salido de la alta sociedad y han sido profesionales en el ciclismo. Entonces normalmente nos han enseñado a trabajar, a buscarnos las cosas, a luchar por lo que uno quiere, ¿no? De todos modos, así entrenes lo que entrenes los colombianos tenemos un plus. En nuestro caso, el de los boyacenses, por estar en la altura nuestra sangre produce más glóbulos rojos para la oxigenación del cuerpo, lo cual es muy bueno para un deportista. Eso es lo que nos hace diferentes a todos los europeos.

EP: Y en particular ¿cuál cree que es una ventaja suya como ciclista?

NQ: No sé, la que me dio Dios y mis padres. Yo en realidad creo que soy igual que muchos.

EP: ¿Igual que muchos…?

NQ: No que todos (risas)

EP: ¿Cómo entrena usted?

NQ: Hay días diferentes, hay días muy tranquilos para que el cuerpo recupere, descanse, pero igual que tampoco se relaje; hay días bastante fuertes como ayer. Son seis horas de entrenamiento con una media de 35 km la hora.

EP: ¿Y de dónde a dónde fue?

NQ: Salgo de Tunja a Arcabuco, subo el alto del Sote, bajo Arcabuco; Moniquirá, Barbosa, paso Puente Nacional, todo estos pueblitos, Garavito…. Hasta llegar a Chiquinquirá y de Chiquinquirá, Sutamarchán, Sáchica, hasta llegar otra vez a Tunja.

EP: ¿Qué terreno prefiere usted para la ruta?

NQ: Preferiría la bajada (risas)… porque no hay que hacer mucho esfuerzo, pero es que hay que entrenar de todo.

EP: ¿Y en cuál se siente más fuerte?

NQ: En la subida.

EP: Es la ventaja histórica de los ciclistas colombianos.

NQ: Sí, señor.

EP: ¿Con cuál ciclista colombiano se siente identificado? ¿cuál le llama la atención?

NQ: Pues Fabio Parra fue un exclente ciclista, muy completo, fue tercero en el Tour de Francia también, y bueno, era uno de los referentes. También Lucho Herrera que fue un gran escalador. Y de nuestra región, Mauricio Soler, porque cuando yo estaba comenzando a montar bicleta él ya estaba ganando etapas en el Tour y la montaña.

EP: Por lo que veo tiene una relación cercana con Mauricio Soler. ¿cómo se conocieron?

NQ: Pues en las carreras, entrenando, así se va conociendo uno. Nos conocimos en Europa. Ni siquiera en Colombia siendo tan cercanos. Hicimos algunas carreras, él me daba consejos, y así fuimos haciendo una buena amistad.

EP: ¿Adónde cree que se dirige el ciclismo colombiano?

NQ: Pienso que vamos a estar en una etapa de crecimiento bastante fuerte donde muchos ciclistas colombianos se integrarán a equipos europeos y del mundo. Somos una potencia en ciclismo, pero aún vamos a ser más potencia. Pero para llegar allá tenemos que cambiar muchas cosas.

EP: ¿Como cuáles?

NQ: El pensamiento de los ciclistas, dirigentes, entre otros. Más apoyo de patrocinadores, empresas privadas, también del gobierno. Hacer formación de niños. Hay muy buena cantidad de niños, muy buenos ciclistas que ni saben que son ciclistas, porque lo único que tienen es un balón y no una bicicleta.

EP: ¿Qué papel juega el publico en un deporte como el ciclismo?

NQ: Pues es algo importante porque uno corre para ellos, ¿no? Es como si en un partido de fútbol no hubiera espectadores y tampoco televisión. No tendría gracia. Es lo mismo en el ciclismo. Para que el público vea nuestros patrocinadores, para que el público también se emocione, que llore como pasó el 20 de julio con mucha gente. Así. Es una parte muy importante.

EP: Uno en televisión ve que hay gente corriendo al lado de los ciclistas con banderas y disfraces. ¿qué se siente tener a la gente tan cerca?

NQ: A unas personas les gusta, a otras no. Porque unos lo hacen por gusto, por salir en la tele, también por un poco de adrenalina: correr al lado del ciclista; pero hay otras personas que se meten por fastidiar.

EP: ¿Y eso desconcentra?

NQ: Sí, claro, eso desconcentra bastante.

EP: Y ya que usted estuvo en Boyacá, ¿cómo vivió el Paro Agrario de 2013?

NQ: Pues es difícil porque está uno ahí en la mitad de todo, ¿no? Siendo amigo de los altos funcionarios pero también muy amigo de la gente del campo, porque soy del campo. Entonces mucha gente me pedía que ayudara a hablar, que yo sabía el problema de la polémica que había, y bueno, pues, está que tuve que hablar, ¿no?

EP: ¿Cuál cree usted que es el gran problema del campo?

NQ: pues hay muchos problemas, y algunos de los que no estoy ni enterado, pero uno de los más graves podría ser que entraran alimentos de otros paises, y no consumir lo nacional, ¿no? Lo que producen nuestros campesinos.

EP: Después de lo del Tour lo llamaron Nairo Man, como un héroe. ¿cómo ha sido ser esa figura, esa referencia a esa hazaña que logró usted en el Tour?

NQ: Pues la verdad que no me disgusta; me gusta, porque bueno, se han hecho méritos para que me llamen así. Me siento bien porque hay niños que creen y quieren ser como ese héroe. Y si me ven a mí como ejemplo, pues tengo que darles un buen ejemplo.

EP: ¿Por qué podría considerarse la bicicleta como un medio de transporte cotidiano?

NQ: Por muchas razones: si hablamos del calentamiento global, una bicicleta produce muy poca contaminación. Lo otro es por salud, y otra también por economía.

EP: Para ahorrarse el trancón también (risas)

Y al momento de comprar una bicicleta, ¿usted qué le recomendaría a una persona?

NQ: Para ir al trabajo hay muchas bicicletas normales, y pues tampoco que vayas a salir de tu casa y te roben. Consigues una bicicleta a precios normales, desde 150 mil pesos, y te va a funcionar muy bien con buenos componentes, y además te va a ayudar a mejorar tu salud y la vida en general.

EP: ¿Qué consejo le daría usted a la gente que monta en bicicleta a diario? Un consejo práctico, digamos, suba el sillín (risas)

NQ: Hacer el deporte con amor, sin pensar en nada a cambio, hacerlo de corazón y con pasión.

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