Mono Núñez póster

—Fragmento de afiche del 41 Festival de música andina Mono Núñez. Tomado de Funmusica.org

La música andina colombiana tiene en el Festival Mono Núñez un refugio feliz. Este evento —que se celebrará en Ginebra, Valle, entre el 4 y el 7 de junio próximos— reúne a músicos y compositores dedicados a cultivar el bambuco, el pasillo, el torbellino y la guabina, un repertorio de música vocal e instrumental que comprende danzas cuyas raíces se remontan a la época colonial y se interpreta en los actuales departamentos de Antioquia, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Huila, Nariño, los Santanderes, Risaralda, Tolima y Valle.

Puesta casi completamente por fuera de los círculos de la radio y la televisión comercial, relegada a los fríos horarios de la madrugada y la medianoche, esta tradición musical sobrevive gracias a la devoción de nuevas generaciones de compositores e intérpretes, músicos profesionales de raigambre urbana, y al apego de los intérpretes campesinos a sus tonadas, bailes, trovas y coplas.

El concurso Mono Núñez es un encuentro de cuatro días de duración impregnado del espíritu de competencia lúdica de los festivales musicales. Organizado por Funmúsica, convoca y premia a músicos en cuatro modalidades principales: vocal, instrumental, inéditas vocales e inéditas instrumentales. El festival —que lleva el nombre de Benigno Núñez Moya, músico autodidacta interprete de la bandola oriundo de Ginebra—, da espacio tanto a la expresión tradicional de la música andina, como a la convergencia de las raíces folclóricas y las nuevas sonoridades. Por ello, representa una oportunidad excepcional para los interesados en las distintas vertientes de la música popular de origen campesino de apreciar y gozar de una muestra libre de maquillaje, variada y original de un pedazo del alma musical colombiana.

Durante el lanzamiento en Bogotá de la cuadragésima primera versión del festival en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, el pasado 24 de abril, fue posible escuchar a Diego Bahamón, ganador en la modalidad instrumental y mejor tiplista en 2014, quien abrió el programa con interpretaciones de gran sensibilidad y preciosismo técnico de bambucos de los maestros Carlos Rozo Contreras, Adolfo Mejía Navarro y Manuel J. Bernal, y de cuya habilidad como ejecutante ha sido testigo la Serie de los Jóvenes Intérpretes de la Biblioteca LuisÁngel Arango. También se escuchó a Laura Kalop, cantautora ganadora el año pasado del premio obra inédita vocal, quien ha desarrollado su carrera arriesgándose con composiciones propias de bambucos y guabinas, de interpretación ecléctica.

El Cuarteto Instrumental Quijotadas, ganador del Gran Premio instrumental en 2014, realizó una presentación en la que las diferencias entre la expresión folclórica y la interpretación culta desaparecieron en la cuerdas del tiple, la guitarra y las bandolas de 16 cuerdas, de obras de Guillermo Quevedo, Gustavo Adolfo Rengifo, Luis Uribe Bueno y Luis A. Calvo. María Isabel Saavedra, cantautora y presentadora oficial del festival, interpretó obras propias, y el Dueto Nocturnal cerró el espectáculo con arreglos cuidados, al servicio de su experiencia en el canto lírico, con varias composiciones clásicas, como el pasillo “Campesino de ciudad”, de Eduardo Cabas y autoría de Alfonso de la Espriella, y el torbellino Mi dulce media naranja, de Octavio Quiñones y autoría de Jorge Añez.

El concurso Mono Núñez da la ocasión de disfrutar de un largo fin de semana en el ambiente festivo de una pequeña población que tiene como seña de identidad el contacto con la música andina colombiana. Rumba y cultura en una combinación especial a solo una hora de la ciudad de Cali. Información práctica para hacer arreglos de viaje y estadía durante el festival se encuentran en:

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