Escobar destacada

Título original: Escobar, Paradise Lost
Director: Andrea Di Stefano
Año: 2014
Duración: 120 mins.
Estreno en Colombia: Marzo de 2015

Da como guayabo escuchar que se viene una película de Pablo Escobar. Después de los documentales chichipatos de The History Channel, que reciclan cada cierto tiempo, y de una serie colombiana que recibió mejores críticas de las que merecía, todavía hoy, tantos años después, estamos un poco saturados con esta historia. Pareciera que el público colombiano todavía no está listo para recibir una película de este tema sin sentirse un poco ofendido y predispuesto.

Por eso hay que hacer un esfuerzo para ver esta película de Andrea Di Stefano sin prejuicios, porque Escobar – Paraíso perdido no es una película biográfica sobre Pablo Escobar, sino una narración ficcional que se alimenta más de una tradición narrativa gángster, al estilo El Padrino, que del recuento de un personaje histórico sombrío. Y de una vez lo decimos: es una película buena, o en el peor de los casos, digerible.

Todo empieza con unos gringos surfistas que parece que encontraron su paraíso tropical en una playa de Turbo, Antioquia, en 1983 —Un poco al estilo de La playa (la de Leonardo Di Caprio)—. En realidad no son gringos sino canadienses, y uno de ellos, Nick (Josh Hutcherson, o “Peeta”, el de los Juegos del hambre) se enamora perdidamente de una bellísima colombiana llamada María (Claudia Traisac, en realidad española) que termina siendo la sobrina de Pablo Escobar. Rápidamente la relación de ambos se vuelve seria, y María, que dice que su tío Pablo (Benicio del Toro) es un político que trabaja por su pueblo para repartir las riquezas entre los pobres, convence a Nick de conocerlo en su hacienda Nápoles para su fiesta de cumpleaños. De ahí para adelante el paraíso empieza a desmoronarse para Nick, quien un poco seducido por el carisma de Escobar, un poco atemorizado por su negocio de la cocaína, y siempre enamorado de María, acepta dejar a sus compatriotas e irse a trabajar en la hacienda con su flamante esposa colombiana. Allí se da cuenta poco a poco de que el carisma de Escobar esconde otros espectros más oscuros, y de que en la pantomima de Robin Hood de la que hace gala se camufla una empresa criminal y terrorista. Cuando Nick comprende que tiene que huir, ya está hundido en la telaraña de su patrón, y en el constante terror de que nadie, pase lo que pase y haga lo que haga, “escapa de Pablo Escobar”.

Hay que decir que aunque ésta es una historia de ficción, tiene un trabajo documental hecho a conciencia. De pronto porque el director es europeo y no gringo. El caso es que no hay errores bochornosos en cuanto a los nombres, los lugares y los hechos. Y como lo documental está bien hecho, y hasta tiene por ahí una tímida alusión a Cien años de Soledad en una escena de una foto familiar, puede uno concentrarse en la historia protagónica sin distracciones, que es esencialmente la del extranjero, y no la del local.

La cinta es entretenida, avanza con buen ritmo y mantiene a los espectadores atentos a lo que está pasando. La actuación de Hutcherson en el protagónico es apenas aceptable (de nuevo, hace de Peeta), y a la de Claudia Traisac le puede más la belleza (extraordinaria) que el talento actoral. Pero lo que saca la película adelante e incluso la vuelve entrañable por momentos es la actuación de Benicio del Toro en el papel del capo colombiano. De verdad que se aplicó en el papel, incluso con el acento paisa, y logró crear un personaje tan atractivo que, aunque una vez más la trama no se trata de su historia biográfica, es el corazón y la columna vertebral de la cinta. Tanto que lo pone al nivel de profundidad de un Vito Corleone (de El Padrino) o de un Al Capone (de Al Capone).

Muchos dirán que cómo van a hacer una película de Escobar a estas alturas del paseo, que vienen a dañarnos con esas sombras del pasado la imagen de Colombia que ahora está tan buena para la inversión extranjera. Y sí, hay algunas cosas chistosas, como que los locales sean un poco muy matones y que los extras hablen mexicano (con tanto paisita varado que hay en Hollywood). Pero hay que tener en cuenta que esta película no está pensada para el público colombiano, sino para el gran consumo global del cine de masas. O sea que no hay que sentirse aludidos. Y también que es un relato de ficción que se apoya simplemente en un personaje histórico que es tan global hoy en día como las camisetas del Che Guevara. No hay que echarle a la ficción el agua sucia de la historia, porque no le corresponde recibirla.

En fin, es una cinta que pintaba para menos, y que terminó siendo mucho más de lo que se esperaba. Si pueden superar el mareo de la historia, seguro que van a poder digerir esta película. Y a lo mejor hasta les sienta bien.

Escobar, Paraíso perdido

7.5

Calificación

7.5/10

Por qué Sí

  • Por el papel sobresaliente que hace Benicio del Toro como Pablo Escobar. Por lo encantadora que está Claudia Traisac en el papel de María, así su actuación no dé para un Oscar. Por una fotografía bien hecha y por dos horas entretenidas de acción y suspenso.

Por qué No

  • Por los extras mexicanos que no se esforzaron con la actuación ni con el acento. Porque puede tocarle alguna fibra sensible en cuanto al pasado, o en cuanto a la memoria fresca de él que tal vez no ha terminado de secarse.

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