date una vuelta en Bici destacada

Uno de los libros holandeses recomendados de la Filbo 2016, “Date una vuelta en bici” une lo mejor de la ilustración y la narrativa en un libro ilustrado.

Título original: Ga toch fietsen!
Autores: Joukje Akveld (texto) – Philip Hopman (ilustración)
Traducción: Mariona Vilalta
Editorial: loqueleo Santillana
Publicación en Colombia: 2016
Precio: 25.000 COP (en feria)

“G
a toch fietsen!” es una expresión holandesa. Dicha cotidianamente quiere decir “¡lárgate!” o “¡vete de aquí!”; pero en palabras literales traduciría algo así como “vete a andar en bici!” o “¡Date una vuelta en bici!”. En neerlandés hay varias de estas expresiones que quieren decir algo distinto usando palabras sobre bicicletas. Desde “Ah, op die fiets!” que literalmente traduce “ah, sobre esa bici”, pero que quiere decir algo como “hum, ya entiendo”, hasta “Op een ouwe fiets moet je het leren”, literalmente “hay que aprender sobre una bicicleta vieja”, pero que puede ser entendida bajo cierta connotación sexual.

Cosas como el lenguaje dan cuenta de cuán arraigadas son algunas prácticas dentro de una cultura. En el caso de los holandeses, la bicicleta está en el centro de su cotidianidad. Date una vuelta en bici es un libro ilustrado que narra de una manera sutil y elaborada sobre esta particularidad cultural, en una historia simpática: cuando Víctor y Boris tienen una pelea en casa, Víctor le grita a Boris “Ga toch fietsen!” (“¡Date una vuelta en bici!”).

Es difícil hablar sobre las bicicletas en literatura, porque a menudo es un tema contado desde un proselitismo fanático y vacío

A partir de ese juego de palabras intraducible se desarrolla la trama del libro. Boris se toma las palabras de Víctor literalmente: baja las escaleras, coge su bicicleta y sale a la calle a dar una vuelta. Pedalea y reflexiona sobre su pelea con Víctor. Pasa por diferentes paisajes llenos de gente: la calle donde vive, las afueras de su ciudad, unos campos verdes, un ferry atravesando un río, un centro cosmopolita. Y al mismo tiempo va pensando. El paseo en bicicleta de Boris es al mismo tiempo un ejercicio físico, un ejercicio de observación y un ejercicio de reflexión emocional. Medita Boris montado en su bicicleta, respira y razona, y cuando vuelve a casa al atardecer ya puede afrontar la discusión con Víctor de una forma distinta.

date una vuelta en bici detalle¡Date una vuelta en bici! detalle 1

Muchos libros con texto e ilustraciones cometen el error de no sincronizar bien la escritura con la imagen. A menudo hay unos dibujos muy bonitos que se acompañan de unos textos horribles, con unas pretensiones poéticas mal ejecutadas o con unas ínfulas didácticas y morales perezosas. Esto ocurre más a menudo de lo que quisiéramos, pero afortunadamente no es el caso de ¡Date una vuelta en bici! Aquí partimos de un texto justo, que dice lo que tiene que decir sin andamiajes rimbombantes y sin querer sobreexplicar un sentido ulterior. Describe lo que pasa y lo hace con un ritmo que se complementa muy bien con las imágenes que pasan página a página. Y de ahí saltamos a las ilustraciones, que cuentan la historia del paseo de Boris en pequeñito— casi que toca encontrarlo entre la multitud de figuras, casas y paisajes para poder seguirlo—, y en grande narran unos momentos de muchas personas (muchos animales) que están suspendidos en una imagen: ciclistas variopintos que van por los caminos, peatones que se saludan con conocidos, gente tomándose un café y amantes robándole al instante un beso furtivo detrás de una ventana.

date una vuelta en bici detalle 1¡Date una vuelta en bici! detalle 2

Gracias a la destreza de las ilustraciones este libro se vuelve amplio, y respira con aire propio, porque cuenta las historias que cada lector se pueda imaginar de todos aquellos personajes regados por ahí. Se hace visualmente polifónico, y se legitima por la habilidad para darle a cada uno de ellos una expresión contundente en los gestos o en el movimiento. Y además todas las imágenes están encuadradas con el ánimo de lograr profundidad y perspectiva casi cinematográficas, y eso permite que la narración visual se haga voluminosa.

Juntos, la historia contundente y bien pensada, y las ilustraciones detallistas, luminosas y expresivas, hacen de éste uno de los libros holandeses más atractivos y recomendables de la Feria del libro 2016. Es difícil hablar sobre las bicicletas en literatura, porque a menudo es un tema contado desde un proselitismo fanático y vacío, pero ¡Date una vuelta en bici! lo mezcla muy bien con otros temas, y lo vuelve simpático y sencillo, sin que por ello llegue a ser simple.

¡Date una vuelta en bici!

¡Date una vuelta en bici!
9

Calificación

9/10

    Por qué Sí

    • - Porque cubre en pocas páginas varios espectros narrativos y temáticos: las bicicletas como arraigo cultural de un país; la gente, las situaciones y el paisaje suspendidos en un momento; la arquitectura en determinadas geografías; la meditación, la reflexión y la paciencia; y la complejidad de la convivencia en relaciones de amistad, que funciona lo mismo para las relaciones de pareja y las relaciones familiares. Porque todo lo hace con sencillez y destreza desde la narración textual y desde la narración visual. Porque el precio es un gangazo en relación con lo que vale el libro en cuanto a pieza artística.

    Por qué No

    • - Por un libro que físicamente se ve y se siente como una cartilla de esas para colorear que venden en los supermercados. Por una decisión desafortunada de un papel brillante, que refleja la luz y que obstruye la lectura, especialmente bajo ciertas lámparas. Por dos dibujos cortados feamente en la portada, y por una especie de epílogo completamente innecesario, que habla mantecosamente de “el libro que tú has leído, / el libro que ya eres”.

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