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Zack Snyder, con su estilo característico, saca de nuevo una película basada en cómics y en superhéroes, esta vez la batalla entre el héroe humano más oscuro y el semidios: Batman v. Superman: el amanecer de la justicia. Aquí nuestra reseña parceril.

Título original: Batman v. Superman: dawn of justice
Director: Zack Snyder
Duración: 151 min
Estreno en Colombia: Marzo de 2016

E
l director Zack Snyder no es un novato dirigiendo películas basadas en cómics. Fue él quien hizo 300, la de los espartanos semidesnudos que por poco acaban, ellos solos, con un ejercito casi infinito; Watchmen, la de los superhéroes decadentes y retirados que en un mundo ficcional tienen en sus manos el final, para bien o para mal, de la guerra fría; y Superman: el hombre de acero, que introduce al cine contemporáneo al superhéroe que todo lo puede, y que se camufla entre los civiles poniéndose unas gafas de marco grueso. Con estas y otras películas, el estilo de Snyder ya está muy definido: un respeto sagrado por los comics originales (las películas 300 y Watchmen están casi calcadas de las viñetas originales, y el hombre de acero tiene muchas referencias a distintos cómics de Superman); unos colores muy desaturados, pálidos, que a veces rozan el blanco y negro; un montón de escenas en cámara lenta (de nuevo, acuérdense de 300); y muchas secuencias de acción y peleas coreografiadas, por supuesto, en cámara lenta.

Entonces ponerlo a la cabeza de Batman v. Superman: el amanecer de la justicia no fue una locura; el tipo tiene la habilidad, la visión y el prestigio, y además hizo la precuela, Superman: el hombre de acero. Precisamente, Batman v. Superman comienza cuando el hombre de acero termina: con la batalla final entre Superman y el General Zod, que vuelve añicos la ciudad de Metrópolis, y mata a muchos de sus habitantes. Casualmente, ahora nos dicen, Bruce Wayne había salido de Gótica y se encontraba en Metrópolis y así pudo presenciar el desastre y ver cómo su propio edificio de Industrias Wayne, con empleados y todo, se venía abajo. A partir de ahí vemos cómo la desconfianza de Wayne frente a Superman va creciendo y cómo Lex Luthor propicia la pelea final entre Batman y Superman, cuando ya las cosas están muy graves. También aparece la Mujer Maravilla, que no tiene un papel muy importante en la trama pero que está puesta ahí para promocionar la película sobre ella que va a salir pronto.

A diferencia de 300 o Watchmen, Batman v. Superman no está copiada viñeta por viñeta de algún cómic, pero sí toma algunos elementos de Batman: el Caballero de la Noche regresa (Batman: the Dark Night returns), de Frank Miller, especialmente de la parte del final del cómic. Tanto en el cómic como en la película, Bruce Wayne es un millonario viejo y melancólico, pero con el físico de un tanque, que ya ha pasado muchos desencantos siendo Batman, y que para enfrentar a Superman usa su dinero y su capacidad tecnológica para construir un traje robustísimo que le dé la talla al superhombre; Superman, tanto en el cómic como en la película, es un héroe bello, siempre joven, una estrella estadounidense, y es tan poderoso que empieza a preocupar a los poderosos sobre su alcance y sus intenciones. Tanto en el cómic como en la película vemos la lucha entre un héroe humano perturbado y un semidios. Aparte de eso, hay muchas diferencias entre lo que hizo Miller y lo que hace Snyder.

Batman v. Superman no se puede calificar simplemente como una película buena o mala. Las escenas de acción están bien logradas, por ejemplo la coreografía de la pelea final entre Batman y Superman es muy emocionante, y logra poner tensión y hacer que uno se pregunte genuinamente sobre quién podría ganar. La actuación de Ben Affleck como Batman es realmente sólida (así haya mucha gente que lo odie) y la de Henry Cavill como Superman es decente (teniendo en cuenta que él es un muñeco de plástico con vida, su rango de expresiones no está tan mal), y Jesse Eisenberg como Lex Luthor hace un villano simpático que parece otra versión del Joker y no del Luthor serio y controlador que ya conocemos. Tristemente, Amy Adams como Lois Lane es solo un personaje de relleno, que se usa para mover las sensibilidades de Superman (o de Clark Kent, mejor) y Gal Gadot como la Mujer Maravilla solo está ahí porque sí. Lo que sí es pésimo en la película es el guión, tanto que uno sufre cuando los personajes abren la boca para balbucear frases de cajón, para explicar la trama (buena parte del papel de Luthor) o para resolver con un par de palabras problemas que se han armado en toda la película. Dejémoslo de ese tamaño para no espoilear.

El negocio de las películas de superhéroes es impresionante, y cada vez más vemos cómo se expanden los mundos ficcionales, se agregan personajes, sub-tramas y todo se conecta con todo. Eso por un lado es muy bonito, porque hace que hasta los personajes secundarios tengan su propia historia para contar, pero por el otro, si se lleva al extremo, se convierte solo en una forma de exprimir hasta el último centavo a las franquicias comiqueras. Lastimosamente Batman v. Superman cae en ese segundo lado, mostrándonos montones de pistas e hilos sueltos que se conectarán, ojalá, en las siguientes películas que van a ir saliendo en los próximos años, y a las que les pagaremos la boleta fielmente. Ya mencioné que ya casi viene la película de la Mujer Maravilla, pero también viene Suicide Squad, donde saldrá Batman de nuevo junto con los villanos de DC, y qué me dicen de La liga de la justicia (de la que seguro no habrá solo una película, sino varias, siguiendo los pasos del Avengers de Marvel), donde se espera que vuelvan Batman, Superman, la Mujer Maravilla, además de Flash, Cyborg y Aquaman.

Por los poderes de los gemelos fantásticos, conviértanme en un baldado de agua fría, para que Hollywood se despierte y no reemplace con la avaricia de las secuelas los mundos ficcionales ricos y complejos que tanto les gustan a sus fans.

Batman v. Superman: el amanecer de la justicia

Batman v. Superman: el amanecer de la justicia
6.5

Calificación

7/10

    Por qué Sí

    • - Para entrar con paso firme al mundo ficcional contemporáneo de los superhéroes de DC en el cine (porque la primera de Superman no lo logró). Para ver a ese Batman gordito musculoso, viejo y malhumorado que hace Ben Affleck. Para ver las peleas coreografiadas. Y, si uno es un fan muy entusiasta de DC, para encontrar todas las pistas de las películas que vendrán.

    Por qué No

    • - Porque la trama raya con lo ridículo, y si uno espera una reflexión compleja y bien pensada acerca de algún tema, en esta película no lo va a encontrar. Si quieren pensar en las implicaciones filosóficas de la existencia de un ser superpoderoso del que depende la sociedad, es mejor dejar de lado a Superman y ver Watchmen, del propio Snyder. Porque a veces ver una hora de edificios derrumbándose y explotando cansa. Porque, para quien no es un fan de los cómics o el mundo laberíntico de los superhéroes, muchos, y repito, muchos detalles se le van a perder.

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