Bajo la misma estrella

El libro

Título original: “The fault in our stars”
Título en español: “Bajo la misma estrella”
Autor: John Green
Sello editorial: Montena (RHM)
Colección: Nube de tinta
Traducción: Noemi Sobregues
Género: Novela juvenil
Precio: 37.000
Longitud: 304 páginas

La película

Dirección: John Boone
Producción: Wyck Godfrey, Marty Bowen
Estreno en Colombia: junio 2014
Duración: 125 min

La historia que ya muchos conocen se revela en forma de corto circuito. Calificada por algunos medios como “eléctrica”, este relato se volvió en pocas semanas uno de los títulos mejor vendidos. Fue publicada en inglés en Estados Unidos un 10 de enero del 2012. El libro en español llegó a Colombia a finales del año pasado. A principios de junio se estrenó la adaptación de esta novela a cine. La historia atrae a todo el mundo. El libro se tradujo al francés, portugués, alemán, holandés, sueco, danés y chino. La película está devorando a todos los países adonde llega Hollywood.

“Bajo la misma estrella” habla sobre la vida de una adolescente que tiene cáncer y que para hacer amigos es motivada por su mamá a asistir a un grupo de apoyo. El consejo para El Parcero es que se deje electrocutar. La experiencia no es mortal, más allá de ser dura y directa es aliviadora y gratificante.

¿Qué importa más, el éxito de la historia o la historia por sí misma?

Aparte de que el monstruoso éxito en ventas sea un incitador automático para querer leer o ver esta historia de amor fatídico. Muchos se reúsan a ver ese tipo de películas lentas, moralistas, lamentables, amarillistas y grisáceas, motivados por míseros intentos de hacer ver la desgracia y la desesperación como parte del mundo. Es cierto que ya existen cientos de libros que retratan al destino como cruel y muchas películas dicen que la muerte es un fin desolador. Para detectar este tipo de obras hay que saber más sobre la motivación de sus autores. Generalmente las ideologías regañonas, auto-flageladoras, fanáticas del sacrificio, de la culpa y el masoquismo son las que motivan al género de historias de las que muchos huyen. Y esta fuga no tiene que ver con el rechazo sino con lo aburrido que es ver lo mismo siempre.

¿Cuál fue la motivación de John Green y John Boone? ¿Buscaban volver a hacer lo mismo de siempre? ¿Partir del dolor y el sermón para aleccionar a los demás? Después de conocer esta historia se sabe cómo una vida puede ser corta pero sustanciosa. Cómo una persona enferma es igual a cualquier otra, con simpáticas filosofías y capacidades prodigiosas. Cómo hacer chistes de momentos incómodos para transformarlos en instantes memorables. El revelador éxito de la historia sí sorprende pero no por la explosión en ventas sino por los mágicos trucos que contiene. Gracias a que todo el mundo es capaz de sentir simpatía y compasión, el truco hace efecto. Lo especial es que, más que satisfacer una morbosa manera de espiar la vida del otro, sirve para averiguar lo que hay dentro de uno. En esta historia la sencillez, el buen sentido del humor y lo poético le ganan a la miseria y al morbo. Y lo que antes era perturbación por ver el lamentable estado de los demás se traduce en un “yo” que siente ternura, que se identifica con la pareja protagonista y que confía en lo que va más allá de la muerte.

Hazel Grace y Augustus Waters

—Cuánta gente muere rodeada de felicidad y cuánta vive cien años de introversión emocional. —dijo un madre después de ver “Bajo la misma estrella”, saliendo con el bolso de par en par, un manojo de pañuelos empapados en cada mano, y dos niños colgando de sus brazos con los ojos rojos y las fosas nasales húmedas. Muchos habrán pensado lo que dijo en voz alta la mamá. Mientras algunos llevan una extensa vida de desapego amoroso y triunfos individuales los protagonistas de esta historia, Hazel y Augustus, crean su infinidad en pocos meses. Ellos se conocen en el lugar menos liberador: un grupo de apoyo donde como ellos, otros jóvenes comparten sus estados cancerígenos. Los dos se conocen en medio de una situación incómoda que se vuelve una oportunidad. Hallan en la compañía del otro un espacio para compartir, comprender e inventar. Parece que, entre más se conocen, más se descubren, incluso ellos mismos se re-inventan y re-significan el mundo. Augustus es un efecto colateral en la vida de Hazel, un accidente, así como lo es la enfermedad y la muerte. Ella es incrédula, él es esperanzador y en medio de los dos polos se encuentra la contrariedad, lo raro de la vida. Las definiciones de enfermedad y muerte podrían encajar como eventos sorpresivos e inevitables; el amor y la magia también se pueden definir igual.

Hay cosas con las que hay que vivir todos los días de la vida. Los términos lucha, valentía, heroísmo son palabras que siempre están en la mente de los enfermos terminales. Hazel, obstinada, de pensamientos concretos, que dice sin miedo lo que piensa, es distanciadamente ajena a aquellos términos “heroicos”. Su vida es rutinaria y poco extraordinaria. Ella es más enfática en las relaciones personales, hace acento en lo íntimo, en la honestidad, es consciente de la ironía del día a día sin temerle al olvido. Hazel acepta sin dudar que algún día se va a morir, le aterra mucho más la idea de hacerle daño a sus familiares. Augustus es un luchador infatigable, valiente, espontáneo, rompedor de hielo y de Icebergs, sonriente, creativo, llamativo, desapegado. Augustus vive más preocupado por el presente que por el futuro. La coalición de los dos crea un corto circuito, algo se quema, algo se crea, queda la esencia de la que todos hablan.

De ahí sale el carácter que los periódicos llaman “eléctrico”, el corto circuito, la razón por la que el libro y la película han sido todo un éxito, la adictiva sustancia que hasta hoy ninguno ha podido nombrar, el alma del libro y de la película. Hay una inexplicable afinidad entre el público y el corto circuito.

Las metáforas (todos los días a toda hora)

Para hablar de metáforas volvamos al título. El título en español “Bajo la misma estrella” no es el que más logra caracterizar la historia. Si miramos las traducciones que se hicieron de este título descubriremos cosas. En alemán la llamaron “El destino es un traidor miserable”, igual de crudos fueron los suecos con “Tarde o temprano exploto”. Encontraremos además la grandiosa síntesis en chino que llamó a esta historia “Vida mejor defecto” también la versión danesa “Una herida en el cielo” estás últimas contienen un sentido más poético. Los títulos más triunfantes en darle carácter a la historia están en la versión original del inglés y las otras versiones en francés “La contrariedad en nuestras estrellas” y en portugués “La culpa es de las estrellas”.

¿Qué es una estrella? Es un cúmulo de energía en constante agitación hasta que muere. La luz que emite tarda muchísimos años en viajar por el universo, eso quiere decir que cuando llega a nuestros ojos lo más probable es que ya esté muerta.

El título de esta historia habla de estrellas “The fault in our stars”. Y no solo habla de estrellas sino de una falla en las estrellas. ¿Se estará refiriendo a que las estrellas son luz muerta? Esta es una metáfora poderosa. Hazel y Augustus se dirigen sin escapatoria a la muerte, el retrato de este futuro está impreso en el título de la historia a través de una metáfora. Esta herramienta es lo que sin duda logra llevar todo más allá, es la clave de lo que estamos hablando, de la electricidad.

Los creadores de la historia “Bajo la misma estrella” usan el amor como metáfora a través de Hazel y de Augustus. En la novela Hazel es el símbolo de la rutina y las pocas ganas de trascender, mientras que Augustus se opone como el símbolo del heroísmo y las ganas de ser importante. Lo importante no es la oposición entre lo que Hazel y Augutus representan sino cómo esas figuras se comparten, comprender y finalmente inventan una metáfora para ver la vida.

¿Qué es mejor, el libro o la película?

Es comprometedor hablar sobre la adaptación de la obra escrita a audiovisual. Como cada medio es distinto y por lo tanto ofrece experiencias opuestas, resulta incómodo comparar, porque entorpece y desagradece el tiempo que el arte demanda. El libro y la película existen cada una en su medio, tienen sus propios seguidores, algunos holísticos que preferimos de todo, pero eso queda en la preferencia de cada quien.

Si al ver la película el punto es encontrar los diálogos tal cuál aparecen redactados en el libro, se puede decir que si es muy fiel a lo que el John Green produjo en el texto. Algunas cosas que se borran del libro y no aparecen en la película tienen que ver con decisiones propias del cineasta y cuestiones narrativas, pero esto no afecta la esencia de la historia. Además se puede ver la expresividad de los personajes y conocerlos desde su gestualidad. Las escenas son más fuertes porque vienen más cargadas de emoción, es decir viene más corto pero sustancioso. El video y los sonidos ofrecen una experiencia instantánea por su cualidad sintética. Una película es poderosa por sus posibilidades de contener y transmitir un mensaje directo. Mejor dicho si quiere conocer la historia pero no tiene tiempo, entonces véase la película, es divertida y tierna.

Si quiere leer el libro, disponga de tiempo, exprima la imaginación y tenga en cuenta más detalles. El libro tiene un acercamiento a la cultura estadounidense: referencias literarias, programas de televisión, restaurantes, películas, tiendas, centros comerciales, hasta zapatos. También un se acerca más a los personajes secundarios. Un libro es un sutil retador porque permite pensar a ritmo individual. De la práctica voluntaria de buscar letras saltan los pensamientos propios, aquí la incitación de encontrarse con “otro yo”, de perderse infinito, de encontrarse infinito, de dirigir los propios pensamientos y cuidarse de los demás.

Por su poder narrativo la historia se deja coger tanto en el libro como en la película. Para ver un panorama tanto intelectual como emocional, se recomienda la doble preferencia, leer y ver “Bajo la misma estrella”.

Bajo la misma estrella

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